Peritos Judiciales Inmobiliarios

Informes técnicos con validez legal, precisos, objetivos y ajustados a la normativa vigente

Peritaje judicial inmobiliario: conceptos básicos para entenderlo

Si te enfrentas a un conflicto o trámite relacionado con un inmueble —herencia, divorcio, discrepancias de valor, vicios ocultos, ocupaciones, rentas, servidumbres…— es probable que escuches “hace falta un perito”. Pero ¿qué es exactamente un peritaje judicial inmobiliario y cómo te ayuda a ganar un caso o cerrar un acuerdo sólido? Aquí te lo explico sin tecnicismos.

 

1) ¿Qué es el peritaje judicial inmobiliario?

Es el informe técnico y objetivo emitido por un profesional cualificado (perito) para aportar al juez o a las partes una valoración o dictamen especializado sobre un bien inmueble o una controversia relacionada. Su fuerza está en la independencia, la metodología y la capacidad de ser ratificado en sede judicial.

Perito judicial inmobiliario revisando documentación técnica sobre una propiedad en su despacho, junto a una maqueta de casa, un mazo judicial y una balanza de la justicia.

2) ¿Cuándo se solicita?

  • Procedimientos judiciales (civil, contencioso): para acreditar valor de mercado, daños, incumplimientos, pérdidas de rentas, etc.
  • Negociaciones extrajudiciales y mediación: para acercar posiciones con una base técnica común.
  • Fiscalidad y familia: herencias, donaciones, divorcios con liquidación de gananciales.
  • Compraventas: verificación de precio, cargas técnicas o urbanísticas, y riesgos.

3) Roles y partes implicadas

  • Perito de parte: lo designa una de las partes para fundamentar su postura.
  • Perito judicial: lo nombra el juzgado de entre listas oficiales/colegiales.
  • Abogacía y procuraduría: integran el dictamen pericial en la estrategia procesal.
  • Juzgado: valora la solvencia técnica, la claridad y la consistencia del informe.

4) El proceso, paso a paso

  1. Encargo y alcance: definir objeto del informe, preguntas periciales y plazos.
  2. Recopilación documental: escrituras, notas simples, planos, licencias, catastro, contratos, rentas, fotografías, etc.
  3. Inspección técnica: visita al inmueble, mediciones, reportaje fotográfico y comprobaciones.
  4. Metodología de valoración (según el caso).
  5. Análisis jurídico-técnico: situación registral, urbanística y de ocupación.
  6. Conclusiones y valoración: respuestas claras a las cuestiones planteadas.
  7. Ratificación en juicio: defensa del informe con lenguaje claro y fundamento técnico.

El peritaje judicial inmobiliario combina técnica, derecho y sentido práctico. No se trata solo de poner cifras o emitir dictámenes, sino de aportar una visión imparcial que facilite la justicia y la resolución de conflictos.

Entender cómo se realiza este proceso es el primer paso para valorar su importancia y fomentar una cultura técnica y jurídica más transparente.